La vida de un asesor energético

Para esta entrada voy a ser muy breve, voy a pedir que las personas que sean o hayan sido asesoras energéticas nos cuenten sus vivencias, sus anécdotas… todos los que trabajan de cara al público tienen un montón de anécdotas, clientes simpáticos, bordes, despistados, ¿Cuál es la tuya?

Podéis usar este hilo para desahogaros anónimamente, si habéis tenido un buen o un mal día, ¡Cuéntanoslo!

GRACIAS!!!

4 opiniones en “La vida de un asesor energético”

  1. Hola, he tenido de todo tipo de clientes, unos majos, otros no tanto, unos soberbios, otros siempre ocupados, otros que hacen lo que sea si el vecino ha hecho lo mismo, otros muy calculadores, otros muy mal calculadores, y listillos, y sobre éste último tipo me pasó una anécdota:
    Estaba visitando clientes en un polígono industrial, después de un buen día, pues había hecho varios clientes simplemente mostrando números, porque lo que estaba ofreciendo era más rentable que lo que tenían contratado, y claro, al final, el dinero es lo que manda y ellos firman.
    Después de un buen día llego a una empresa, en una nave grande, con oficinas en un piso superior, y varios trabajadores, subo las escaleras, llamo a la puerta, entro. Una oficina amplia, aire acondicionado a tope, estaba entrando en otra latitud, ya no era aquello España en verano, era Noruega en invierno, ya empezábamos mal, alguien que no cuida el ahorro energético en su empresa es posible que no cuide de su factura de electricidad.
    Hablo con un responsable, le comento de dónde vengo y quién soy, me mira con cara de alienígena con aires de grandeza (ése es otro tipo de persona, la que cree que la empresa es suya y mañana puede estar en la calle), llama a su jefe y logro después de diez minutos entrevistarme a solas con él.
    Mis temores se hacen realidad, le importa un pimiento lo que le enseño, y para darme largas me suelta que Endesa le ha hecho una oferta muy buena, mejor que la mía (creo recordar que ni siquiera le hice un presupuesto para saber que era “mejor que la mía”), y que va a continuar con ellos. Yo ante la obviedad de sus intenciones y ante la valentía del que no necesita nada de nadie entro en su juego de mentiras arranco el siguiente diálogo:

    Yo: ¿Ah sí? ¡Te han llamado de Endesa! ¡Éso es bueno! y ¿qué descuento te han ofrecido?
    Empresario listillo: Pues me llamaron y me dieron un X % (no recuerdo el dato exacto, pero a todas luces un número al azar acorde con lo que yo le había propuesto)
    Yo: ¡Vaya! Y el kwh supongo que congelado, ¿no?
    Empresario listillo: Eh… sí, claro
    Yo: Es lo que están haciendo ahora, ¿y te van a dar entonces ENDESÍN?
    Empresario listillo: ¬¬
    Yo: Sí, ENDESÍN, el peluche de Endesa, que lo están regalando.
    Empresario listillo: Mmm…¡Claro, claro, sí, sí!
    Yo: Bueno, entonces nada más que hablar, ¡hasta luego!

    A otra cosa, mariposa.

  2. Mi historia es un poco curiosa y demuestra las armas que tienen los comerciales directos de las comercializadoras, más si es una comercial en vez de un comercial.

    En un negocio hice un estudio económico del negocio y de la casa del dueño. Mi manera de trabajar es la de hacer estudios económicos y presentarlos al cliente. De todos es sabido que los ahorros en los residenciales no son muy atractivos, salvo excepciones. La gente no valora un ahorro cuando no sobrepasa cierta cantidad, desprecian ahorros de hasta 50 € anuales cuando sus consumos están en torno a los 40-65 € mensuales. Bueno, eso es otro tema.

    Al hacerle el estudio del negocio aceptó el ahorro, pero al ver el poco ahorro de la casa, no aceptó el cambio y decidió seguir con su comercializadora que era GNF.

    Al tiempo, me enteré que una comercial de Iberdrola había conseguido cambiar el contrato de GNF a Iberdrola. Cuando me lo dijo el dueño, me quedé un poco mosqueado. Me dijo que le dijo la comercial que se ahorraría 30 € al mes cambiándose de GNF a Iberdrola. Me quedé muy sorprendido. Pero más, cuando me enteré de su supuesto ahorro, nada más y nada menos que 30×12 = 360 €/año.

    Aquí no termina la historia. Le pedí que por favor me diera el contrato y con él los anexos (precios). Mi sorpresa fue cuando vi los mismos anexos (precios) que llevaba yo con Iberdrola. Es decir, en mi estudio, estaba contemplado el mismo precio ofertado y el cliente NO aceptó porque el ahorro era poco. Vino una comercial de Iberdrola, hizo una oferta de precios, descuentos, falsas promesas y el resultado fue… que accedió. Le dije: “Si te hubiera dicho que tenías un ahorro de 30 € al mes… te hubieras cambiado de comercializadora conmigo? A ella le hiciste caso con una gran mentira (tal vez una gran sonrisa) y a mí con la verdad nada de nada”

    Nos reímos los dos con el hecho de que era mujer, pero esta historia demuestra que los comerciales directos sólo velan por su interés… no el del cliente. Nosotros, velamos por el interés del cliente ofreciéndole los mejores precios y servicios de entre los precios de las comercializadoras que llevamos. No como muchos de los comerciales directos que te cambian a su comercializadora y ya no quieren saber nada de ti (exceptuando los comerciales que trabajan con comercializadoras que permiten la fidelización)

  3. Por suerte hay más gente agradable que desagradable, ahora lo peor es el que lo sabe todo y no tiene ni idea, o el que te dice que me vas ha contar a mi que soy Ingeniero. Normalmente ha estos con darles la razón dos veces, poner cara de “joder lo que sabes” es suficiente para llevarles a donde uno quiere, el problema es que en la calle hay demasiados comerciales sin escrúpulos que al final se las meten dobladas.
    Voy a contar un caso de un cliente que regenta un Chiringuito, después de varios años conociéndolo, se decide me llama porque había oído del ahorro en sus amigos que estaban trabajando con migo. Le hago el Contrato durante dos meses le demuestro el ahorro que tiene, y de repente se cambia, le pregunto el porque y me dice que su nuera (separada de su hijo) trabajaba en otra compañía y no le quedaba más remedio que cambiarse, lógicamente le dije, que su nuera no era de fiar pues.:
    1º- La penalización que subía a cerca de 800€.
    2º- La subida de precio por el cambio de Indexado a fijo. aproximadamente unos 1800€ año. etc..
    Como el era muy listo, en vez de haberlo dado los 50 ó 60€ a su nuera prefirió perder unos 2.500€.
    Al encontrarme con la nuera y decirle que porque le había hecho esa barbaridad, la contestación fue porque “el lo sabe todo” y yo me aprovecho. porque en realidad es muy ………

  4. Hola.
    Mi experiencia es como la de cualquier asesor…te encuentras de todo.
    Yo utilizo un truco que a veces hasta funciona y todo, jejeje…
    Cuando un cliente me recibe mal…le digo que tenga usted un buen día…me paso en otro momento que no este tan ocupado, y me voy…
    Cuando vuelves le haces recordar que estuviste antes y que si te puede atender un momento…normalmente te atiende…y si se pone borde les deseo un buen dia y me voy…otras le recuerdo que le estan regalando un dinero a su comercializadora que yo me lo gastaría en irme de viaje, pero que ese es su problema, y me voy igualmente…
    Normalmente la gente es agradable y los que no lo son te hacen valorar aún mas a los que si lo son…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *